Subida de tipos, pero con políticas expansivas

Todo el mundo sabe que el Banco Central Europeo ha subido en 0,75% los tipos de interés de la Eurozona para situarlo en el 1,25%.

Nunca se había producido una subida tan brusca y debemos recordar que venimos de varios años con los tipos al 0% y con el Euríbor en tasas negativas.

Christine Lagarde

Cuando los precios se disparan es de esperar que los diferentes bancos centrales suban los tipos de interés oficiales para que el consumo se frene reduciendo la demanda, y por tanto al bajar la demanda, que los precios dejen de subir.

Desde que existe la Eurozona nunca la inflación había estado tan alta como en el momento actual.

Los principales bancos centrales mundiales ya habían subido tipos de interés con anterioridad, el BCE ha sido el más lento en reaccionar y lo único que ha hecho es retrasar lo que claramente era inevitable, algo que no parece que tenga demasiado sentido, y que puede explicarse porque tras la pandemia hay países de Europa con deudas muy elevadas que necesitan bajos precios del dinero.

Política monetaria restrictiva

Cuando los precios se disparan la política monetaria de los bancos centrales debe ser una política restrictiva, eso consiste en rebajar la demanda para aliviar la inflación.

Los bancos centrales tienen 2 herramientas fundamentales para ello,

  1. elevar los tipos de interés,
  2. y reducir la oferta monetaria.

Se trata de que el precio del dinero sea más caro cuando pedimos un préstamo para comprar productos o servicios.

Por ejemplo, si queremos pedir una hipoteca y los tipos de interés suben mucho veremos cómo el precio de la vivienda dejará de subir o bajará porque el coste de endeudarse será muy superior, habrá menos cantidad de personas interesadas en contratar una hipoteca y, consecuentemente, eso baja la demanda de viviendas, haciendo que su precio o deje de subir o baje.

La segunda herramienta es lo que conocemos como activos del Banco Central, esto es la cantidad de dinero que un banco central tiene en circulación.

En épocas de crisis, cómo ha ocurrido con el COVID, los bancos centrales ponen mucho dinero en circulación para estimular el consumo, pero en épocas de elevada inflación hacen lo contrario, retirar dinero de la economía.

Veamos un ejemplo:

Activos del BCE 2011-2014

En el gráfico anterior vemos cómo el BCE a finales de septiembre de 2011 empieza a inyectar dinero en la economía, pasando de unos 2 billones de euros en activos hasta superar los 3 billones.

En aquella ocasión el BCE inundó el mercado de dinero para solucionar la famosa crisis bancaria.

En esa época al frente del BCE estaba Mario Draghi, y tras esa “fiesta” de liquidez para solucionar el problema que existía en la Zona Euro, el BCE volvió a reducir sus activos poco a poco para llegar a la situación previa a mediados de 2014.

Políticas monetarias no convencionales

Los bancos centrales siempre han tenido la herramienta de fijar los tipos de interés a corto plazo, pero no eran capaces de controlar los tipos a largo plazo.

Tras la crisis de 2008 aparece una nueva forma de hacer política monetaria, se trata de intentar intervenir en los tipos de interés a largo plazo y se conocen como políticas no convencionales.

Para poder intervenir en los tipos a largo plazo lo que hacen es comprar activos a largo plazo, como bonos, que en política se conoce con el nombre de “Quantitative Easing”, lo contrario sería vender activos de largo plazo y eso se conoce como “Tapering.

Pongamos como ejemplo el caso europeo, el BCE quería unos tipos de interés bajos, pero de nada le sirve fijar el tipo oficial al 0.0% si los estados para financiarse tienen que colocar deuda al 3,5% o el 4%, que es el famoso caso de los países del sur.

La solución es que el BCE le compra la deuda a esos estados al precio que el propio BCE quiere fijar.

Nos suena el famoso programa de compra de deuda, en España la mayoría de la deuda es comprada por el BCE, y hasta la fecha a un interés ridículo del 0%, algo imposible si colocásemos esa deuda en el sector privado.

El problema de la “Quantitative Easing” es que los activos del banco central se disparan, pero se supone que cuando el problema que se pretendía solucionar esté solucionado el BCE hará lo contrario y poco a poco irá eliminando esa deuda y reduciéndola de su balance.

La paradoja del BCE

la paradoja del BCESi nos fijamos en lo que ha hecho la FED y otros bancos centrales vemos que sus políticas actuales son subir tipos y bajar sus activos, es decir ha empezado la época del “tapering.

En Europa el BCE ha estado tremendamente lento a la hora de subir tipos, y anunciaron que en junio empezarían con el tapering.

Si miramos los gráficos veremos que efectivamente los activos del BCE bajaron un poco a partir de finales de junio, pero un mes más tarde vemos que los activos del BCE vuelven a incrementarse.

El problema es que en cuanto el BCE empezó a recortar en su programa de compra de deuda y a reducir sus activos los intereses que tenían que pagar los países del sur al buscar financiación fuera del BCE se dispararon.

Los países del sur tienen una deuda muy elevada y se encontraron con tipos del 3,5%-4%, tipos de interés que podían terminar en impagos en el futuro.

En junio ya advertíamos desde Busconómico sobre el problema de España con la prima de riesgo, problema idéntico al de otros países como Italia.

El BCE, en una reunión de urgencia en junio, tomó la decisión de seguir recomprando deuda de los países del sur para que sus economías no colapsen.

Por eso los activos del BCE (dinero que hay en circulación) no se está reduciendo, sino que incluso está creciendo.

El BCE se enfrenta a la paradoja de tener que tomar medidas restrictivas para parar la inflación, pero por otro lado tiene que ofrecer medidas expansivas para que algunos de sus países no entren en default (impago).

El resultado es que sube tipos, pero sus activos no disminuyen y el programa de tapering no está funcionando y está parado.

Estas circunstancias son nuevas, y esas medidas contradictorias nunca se han llevado a cabo, así que estamos frente a lo desconocido.

Podemos encontrarnos ante una solución mágica que nadie había previsto antes, o ante una paradoja constante que deje a la economía europea en un bucle de difícil solución.

De momento lo único seguro es que el euro se debilita frente al dólar a medida que se reducen los activos de la FED y suben los del BCE.

Otra cosa segura es que el balance del BCE está disparado y parece que no son capaces de disminuirlo.

Activos del BCE en 2022

Los activos del BCE superan ya a los de la FED y han llegado a casi los 9 billones de euros, tras el COVID pasamos de unos activos de unos 4,7 billones a los 8,82 billones actuales y ahora el BCE tiene serias dificultades para reducir esos activos, pues el tipo de cambio se resiente y esa enorme cantidad de dinero en circulación no ayuda a contener la inflación. 



Comentarios

Nombre:
Mail:
Comentario:
*1 Acepto dar/facilitar mis datos para poder opinar.
*2 ¿Quieres que te avisemos cuando nuestros expertos te respondan? Sí, acepto.
Responsable del fichero: Busconómico, S.L. Finalidad *1: Dejar tu opinión en nuestra web. Finalidad *2: Registro para envío de novedades y ofertas. Legitimación: Consentimiento. Destinatarios: nuestro servidor "hosting" de AXARNET COMUNICACIONES S.L, tus datos nunca serán cedidos a terceros salvo en caso de que exista una obligación legal. Derechos: Podrás acceder, rectificar, limitar y suprimir tus datos cuando quieras en: [email protected] Consulta aquí nuestra política de privacidad.